Síndrome de Pica en Animales
Muchos perros y gatos desarrollan la pica, un trastorno extraño que incita a morder y consumir objetos no alimenticios que ponen en riesgo la salud. La severidad del trastorno y las cosas que desea ingerir varían en función de la condición psicológica-fisiológica del perro. El aparato que resulta más afectado es el digestivo y presenta síntomas como: vómitos, diarrea, heces blandas, cansancio y debilidad; necesitando de un tratamiento médico y especializado. Estudios clínicos la relacionan con falta de hierro y zinc principalmente; sin embargo, la PICA no está ligada únicamente a deficiencias nutricionales, pues existen otras causas que pueden ocasionar este comportamiento molesto y riesgoso. El trastorno de pica puede estar regido por un problema neuropsicológico o por uno fisiológico. En la etapa de cachorro es muy normal encontrar perros que ingieran todo tipo de basura del suelo, así como sus propios excrementos o los de otros animales. Esto es propio del comportamiento investigativo de los animales, y en los cánidos tiene una especial relevancia. Con el crecimiento del perro esto debería desaparecer, como consecuencia de su maduración instintiva (así como un niño, en su fase de “bebé” se lo lleva todo a la boca para conocerlo, con la maduración y crecimiento, este tipo de comportamiento se realiza a través de los sentidos, ya experimentados, los cuales utiliza para a adaptarse al ambiente). Si el comportamiento persiste, podremos pensar en una problemática con diferentes causas. Si las causas son médicas, entonces debemos pensar en una diabetes, una deficiencia de vitaminas, posibles parásitos, malnutrición y hasta enfermedades de las tiroides o aumento del apetito. Se han conocido casos en los que el animal solo quiere llamar la atención de sus amos como respuesta a un castigo, o para limpiar el espacio que lo rodea. Causas neuropsicológicas El estrés y el aburrimiento son las causas más comunes. El estrés es la respuesta no específica del cuerpo cuando se ve sometido a cualquier tipo de exigencia. No es necesaria una exigencia adversa para que el animal sufra estrés. Cuando no encuentra respuesta a sus necesidades, entonces optará por dar respuesta a las necesidades internas a través de conductas impropias. El aburrimiento es otro de los motivos por el que nuestros animales pueden desarrollar comportamientos extraños o realizarlos de forma inadecuada. Un perro necesita retos mentales todo los días que desgasten su energía a través del desarrollo cognitivo y lo mantengan en un estado emocional bajo, no sólo durante el descanso, sino también durante los paseos y equilibrado durante el juego. Causas fisiológicas Estas suelen venir derivadas de la falta de sales minerales, vitaminas o aporte proteínico que, por algún motivo, el animal no asimila a través de su alimentación diaria. Cuando un animal opta por un comportamiento de pica por motivos de una merma en el aporte alimentario, se vuelve compulsivo a la hora de buscar porquerías en el suelo, ingerirá heces recién depositadas en las que detecta los nutrientes que no han sido asimilados en la digestión. Debido a las diversas causas que pueden esconderse tras este síndrome, si tu perro es adulto y presenta este comportamiento estás sin lugar a dudas ante una situación que requiere tratamiento profesional. El tratamiento dependerá de la causa que esté originando el trastorno, por lo tanto, el primer paso a seguir es acudir al veterinario para que descarte cualquier situación orgánica que sea la responsable de este comportamiento. El veterinario deberá realizar un tratamiento destinado a corregir estas alteraciones. En cambio, cuando la causa es psicológica, y esta conducta se ha convertido en un hábito obsesivo-compulsivo, resulta imprescindible contar con la ayuda de un etólogo, es decir, un especialista en el comportamiento instintivo de los canes. Fuente: Diario del Sureste.