Los Minerales en la Fisiología Animal
Los microminerales, también llamados oligoelementos o minerales traza, son elementos esenciales en cantidades muy pequeñas (menos de 100 mg/kg MS) y son necesarios para el normal funcionamiento de casi todos los procesos bioquímicos en el cuerpo ya que, forman parte de numerosas enzimas y coordinan un gran número de procesos biológicos. Debido a que son vitales para la salud animal, estos deben ser proporcionados en óptimas concentraciones, teniéndose en cuenta que los requerimientos cambian durante el crecimiento y desarrollo de los animales y su ciclo de producción. A pesar de la importancia que estos tienen, su papel fisiológico a menudo se subestima y su presencia en la alimentación en cantidades adecuadas a menudo se da por sentado, aunque su carencia puede causar diversos tipos de problemas en los animales. Los oligoelementos más importantes son: Cobalto, Yodo, Cobre, Manganeso, Hierro y Azufre. Cada uno de ellos cumple una función fundamental dentro de la fisiología animal. Cobalto: Es un componente indispensable de la vitamina B12, la cual es producida por microorganismos y su única fuente son las bacterias gastrointestinales. En el ganado bovino u ovino las necesidades de vitamina B12 son tan grandes que pueden ocurrir deficiencias de ella cuando el suelo no contiene cobalto en cantidades suficientes. Esta vitamina es fundamental para la maduración de los glóbulos rojos e interviene en el metabolismo proteico y en el funcionamiento de la médula. Es por lo tanto, fundamental e indispensable proveer a la dieta animal de las cantidades suficientes de Cobalto para que este sea transformado por las bacterias intestinales en la vitamina mencionada. Yodo: Las necesidades de yodo se ven aumentadas en los cambios de la pubertad, gestación, lactancia, en los procesos infecciosos y en los deficientes estados sanitarios. En las regiones en que la ingestión de este mineral es insuficiente, aparece en los animales agrandamiento de la tiroides, dificultades en la crianza, así como atireosis fetal. Cobre: Es necesaria la presencia de este mineral para la utilización del hierro en la formación de la hemoglobina, la cual es la encargada de transportar el oxígeno (O2) desde los órganos respiratorios hasta los tejidos. Los numerosos trastornos que aparecen en varias especies animales como resultado de la carencia de Cobre en la alimentación indica las numerosas funciones sobre las que este mineral influye. Entre los trastornos posibles se encuentran: Anemia, retardo del crecimiento, trastornos óseos, desmielinización de las fibras nerviosas de la médula espinal, crecimiento deficiente de la lana, fibrosis del miocardio, entre otros. Manganeso: Las experiencias realizadas demuestran claramente que este mineral es necesario para los mamíferos y su carencia se manifiesta por trastornos en el crecimiento, mineralización defectuosa en los huesos y fundamentalmente en una depresión de la reproducción. Hierro: De gran importancia en los fenómenos nutritivos, ya que se encuentra presente en todos los tejidos, sobre todo en el hígado y en la sangre, en la cual interviene de manera fundamental en el proceso respiratorio y en la formación de nuevos glóbulos rojos. Se debe tener en cuenta que, durante la gestación y lactancia hay una pérdida considerable de hierro, lo que puede llevar a una clara deficiencia del mismo, igualmente ocurre debido a las enfermedades parasitarias. Azufre: Este mineral interviene en la síntesis de aminoácidos como cistina y metionina, siendo integrante también de muchas enzimas. Su carencia se manifiesta por mal crecimiento, ganancia de peso más lenta, depresión de la producción de leche, marcada alteración del crecimiento de la lana, reducción del ingreso de alimento y menor digestibilidad del mismo. Laboratorios TOFANA S.A. ofrece su Reconstituyente Mineral de alta calidad y gran desempeño, un litro del mismo alcanza para dosificar 1.000 ovinos o 200 vacunos de hasta 300 kilos o 100 vacunos de más de 300 kilos.